
Hay temporadas en las que una prenda deja de acompañar el look de una mujer para convertirse en su verdadero punto de partida. Este otoño, esa prenda es el pantalón.
Las nuevas colecciones llegan con siluetas más interesantes, volúmenes distintos, tejidos con mucha más presencia y patronajes que se alejan del pantalón convencional. El resultado es una forma diferente de construir el look: menos previsible, más personal y, sobre todo, con muchas más posibilidades.
En WILCO hemos reunido una selección en la que conviven pantalones de cuadros, fits relajados, pana, tejidos con textura, nuevas proporciones y formas que transforman por completo la silueta.

Durante mucho tiempo, el pantalón ha funcionado como la base neutra sobre la que construir el resto del estilismo. Esta temporada sucede casi lo contrario.
Ahora es el pantalón el que marca el carácter del conjunto.
Una cintura diferente, una pierna más amplia, un volumen inesperado o un tejido especial pueden ser suficientes para cambiar completamente un look aparentemente sencillo.
El pantalón de cuadros de Bellerose es un buen ejemplo. Tiene una estética relajada, pero al mismo tiempo mantiene una cierta estructura. Combinado con prendas superiores sencillas, deja todo el protagonismo al patronaje y al tejido.
Es precisamente ahí donde está una de las claves de este otoño: no hace falta complicar el look cuando el pantalón ya tiene personalidad propia.
Dos de las ideas que más están transformando el pantalón femenino son las siluetas barrel y relaxed.
No se trata únicamente de llevar pantalones más anchos. Lo realmente interesante es cómo cambia la construcción de la prenda.
En algunos modelos el volumen aparece en la parte superior y se recoge ligeramente hacia el bajo. En otros, la pierna cae de manera más fluida y relajada. Y en muchos casos el patrón consigue aportar volumen sin perder una silueta femenina.

Son pantalones que llaman la atención cuando están colgados, pero que se entienden mucho mejor cuando se prueban.
Y esa es una parte importante de esta tendencia.
Un mismo pantalón puede comportarse de manera completamente distinta dependiendo de la altura, la proporción entre cintura y cadera o el tipo de calzado con el que se combine.
Por eso, más que buscar simplemente una tendencia, lo interesante es encontrar la forma que funciona mejor en cada mujer.
Cuando el pantalón tiene una construcción especial, el resto del estilismo puede mantenerse sorprendentemente sencillo.
Un jersey fino, un top, una camisa o una chaqueta ligera son suficientes cuando la silueta inferior ya aporta volumen y personalidad.
También cambia la manera de combinar los largos.
Los pantalones amplios permiten utilizar prendas superiores algo más cortas o introducir parcialmente un jersey dentro de la cintura para marcar proporciones.
En cambio, con siluetas más rectas o relajadas funcionan muy bien los juegos de capas, los jerséis ligeros y las chaquetas de otoño.
El objetivo no es seguir una fórmula concreta, sino encontrar un equilibrio entre volumen, longitud y proporción.

l otoño permite además recuperar algo que durante los meses cálidos casi desaparece del armario: la textura.
La pana vuelve con fuerza y lo hace en versiones mucho más actuales de lo que tradicionalmente asociamos a este tejido.
El volumen de la pana, su tacto y la manera en que absorbe el color hacen que funcione especialmente bien en pantalones.
A ella se suman cuadros discretos, tejidos estampados, acabados con apariencia de piel vuelta y materiales con más cuerpo.
Todo encaja dentro de una paleta muy otoñal: ocres, marrones, granates, verdes, grises y tonos naturales que permiten combinar entre sí casi toda la temporada.
El vaquero sigue siendo imprescindible, pero las proporciones evolucionan.
Esta temporada encontramos denim con más volumen, piernas más amplias, cortes relajados y construcciones que se alejan del clásico vaquero recto o pitillo.

La diferencia está muchas veces en pequeños detalles: cómo cae la pierna, dónde se sitúa la cintura, cuánto volumen genera el tejido o cómo se relaciona el pantalón con el calzado.
Los fits más amplios permiten además jugar mucho más con las proporciones del resto del conjunto.
Una parte superior más corta puede enfatizar la cintura. Un jersey algo más amplio crea una imagen relajada. Una chaqueta estructurada puede convertir el mismo pantalón en un look mucho más sofisticado.
El denim deja así de ser simplemente “el vaquero de siempre” para convertirse en una pieza con intención.
Quizá lo más interesante de esta temporada es precisamente eso.
No se trata simplemente de incorporar un pantalón nuevo al armario, sino de descubrir que una silueta diferente puede hacer que prendas que ya tenemos se vean también de otra manera.
Una camiseta sencilla. Un jersey. Una americana. Un abrigo.
El mismo conjunto cambia completamente dependiendo del pantalón que coloquemos debajo.
Por eso esta temporada merece la pena probar.
Probar un barrel aunque nunca hayamos llevado uno. Comparar un relaxed con un recto. Ver cómo cambia nuestra silueta con un pantalón más amplio. Recuperar la pana. Atreverse con un cuadro discreto. Y redescubrir también el denim desde otras proporciones.
Porque muchas veces el pantalón que menos imaginábamos es precisamente el que mejor funciona cuando nos lo ponemos.
Esta temporada hemos querido que la selección de pantalones de mujer tenga especialmente peso dentro de la colección.
Distintas siluetas, tejidos, colores y formas de entender una misma prenda.
La mejor manera de descubrirlas es verlas, tocarlas y, sobre todo, probarlas.
Te esperamos en WILCO (Vitoria-Gasteiz y Zarautz) para encontrar ese pantalón que cambia por completo el look.